Más que una hoja en el camino...
Te hallé en el camino, uno de estos días.
La llovizna, con su pincel andaba,
Adornando caminos, con finas gotas de agua,
Te descubrí sobre el velo que la lluvia tejía sobre mi cara,
Fue tan hermosa tu simpleza,
Que mi corazón conmovía,
Pequeña hoja, que en musa se convertía,
La hallé aferrada,
Con debilidad aparente.
Fidelidad admirable,
A la rama que la sostiene,
Tiembla, al enfrentarse a la tormenta,
Ella ama, con ingenuidad y nobleza.
Hay etapas de duelo, de soledades, y lejanías,
La hoja se renueva, muere, o queda herida.
Etapas que van y vienen, como todo en la vida.
Aún,
Otoños, veranos e inviernos vive,
Así se mantiene,
Se engalana en primavera.
Y en honor a su amor, florece,
Y qué decir, de su viaje sobre alas del viento,
Hacia lugares se mece, disfrutando en silencio,
Aunque sean sus últimos momentos,












Mario Hidalga Redondo dijo
¡Qué hermosas palabras para la insignificancia de las cosas! Hay bellas metáforas que embellecen aún más el contenido de estos versos.
Un abrazo, Marjorie
26 Mayo 2009 | 11:31 AM